FRAY JERONIMO DE MENDIETA
En la primera edad de los cinco años hasta los seis deben acostumbrarse a algunos movimientos o trabajos livianos para evitar la pereza y la ociosidad, esto también guarda a los indios al pie de la letra.
Las mujeres ponen lo que llevan por carga dentro de un lienzo como sabanilla y anudan por los cabos y se la echan al cuello.
Los hombres con una faja de palma o de juncia tejida de hasta cuatro dedos en ancho que asientan en la frente con sus cabos de recio cordel que llaman mecapal para atar con ellos la carga o caja que han de llevar se cargan de a tres o cuatro arrobas sobre la espalda así a sus hijos chiquitos le hacen un mecapal pequeño esto no para que le sirva de algún provecho, por que es nada lo que llevan si no para que se hagan a la costumbre de echar sobre si el yugo que llevaran cuando sean grandes.
Y las madres por consiguiente enseñan a sus hijas a traer en un paño alguna cosa liviana amarrados al cuello que es de uso femenil.
Que no vieran por sus ojos actos, ni pinturas torpes, ni oyesen pláticas, ni palabras feas por lo que se ve, oye y habla en la niñez.
No hagas burla de los viejos o enfermos o faltos de miembros ni del que está en pecado o error, no enfrentes a los tales ni les desees el mal No afrentes á los tales ni les quieras mal; antes te humilla delante los dioses, y teme no te suceda lo tal, porque no te quejes y digas: así me acaeció como mi padre me lo dijo, ó, si no oviera escarnecido, no cayera en el mismo mal. Á nadie seas penoso, ni des á alguno ponzoña ó cosa no comestible, porque enojarás á los dioses en su criatura, y tuya será la confusion y daño, y en lo tal morirás: y si honrares á todos, en lo mismo fenecerás. Serás, hijo, bien criado, y no te entremetas donde no fueres llamado, porque no des pena, y no seas tenido por malmirado. No hieras á otro, ni des mal ejemplo, ni hables demasiado, ni cortes á otros la plática, porque no los turbes; y si no hablan derechamente, para corregir los mayores, mira bien lo que tú hablas. Si no fuere de tu oficio, ó no tuvieres cargo de hablar, calla, y si lo tuvieres, habla, pero cuerdamente, y no como bobo que presume, y será estimado lo que dijeres. ¡Oh hijo! no cures de burlerías y mentiras, porque causan confusion. No seas parlero, ni te detengas en el mercado ni en el baño, porque no te engañe el demonio. No seas muy polidillo, ni te cures del espejo, porque no seas tenido por disoluto. Guarda la vista por donde fueres, no vayas haciendo gestos, ni trabes á otro de la mano. Mira bien por donde vas, y así no te encontrarás con otro, ni te pondrás delante de él. Si te fuere mandado tener cargo, por ventura te quieren probar; por eso excúsate lo mejor que pudieres, y serás tenido por cuerdo: y no lo aceptes luego, aunque sientas tú exceder á otros; mas espera, porque no seas desechado y avergonzado.
DISCURSO A LAS MUJERES DEDICADAS A LOS TEMPLOS. ALVA IXTLIXOCHITL.
Supersticioso culto a los demonios, a las mujeres las ofrecían a los cuarenta días después de haber nacido, las ofrecían en nombre de los ídolos, a quienes las presentaban haciendo una oración. Concluido el ofrecimiento y deprecación se devolvían a sus padres para que lo criasen hasta la edad de ocho años, después de esta edad entraban en claustro, les inculcaban la virginidad y la pureza del alma para estar cerca de dios, guardando a todas las doncellas en el templo especialmente para ellas.
ACTIVIDAD NUMERO 2.
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